5 comidas al día.

Seguro que estas harto de oír que hay que comer muchas veces durante el día y cantidades moderadas en lugar de hacer las típicas 3 comidas. Basándonos en que deberíamos dormir 8 horas nos quedan otras 16 para estar despierto y por tanto alimentarnos; Por cierto, alguna vez has caído en la cuenta que en nuestro caso 1 hora de “carga” nos da para 2 horas de actividad.

En esas 16 horas tenemos que repartir la ingesta de comida cada 3 horas aproximadamente haciendo un total de 5 comidas diarias que en la mayoría de los casos podemos repartir en desayuno, media-mañana, comida, merienda y cena.

Por su puesto el objetivo es comer la misma cantidad que haríamos en las 3 veces pero repartidas en 5, teniendo en cuenta que desayuno, comida y cena deben ser algo mas fuertes.

Y es muy importante hacerlo así por los siguientes motivos:

  • Menor sensación de hambre en las comidas y por tanto menor ingesta en cada una de ellas. Evitas picoteos y controlas el apetito.
  • Al realizar menores ingestas las digestiones de cada una de ellas son menos pesadas y la sensación de “ligereza” es mejor sobre todo para llevar una vida activa.
  • Cuando nos sentamos en la mesa con hambre comemos impulsivamente y te recuerdo que el cerebro no da las primeras señales de saciedad hasta los 15 minutos y en este tiempo se puede comer muuuuucho. Come con cabeza y evita las comidas copiosas.
  • Por otro lado, cuando alargamos el tiempo entre ingestas el cuerpo se pone en modo “ahorrador de energía” y esto nos inactiva y en la próxima ingesta prioriza el almacenamiento de reservas (ya sabes dónde…)
  • Con un mayor número de ingestas podemos comer mayor variedad de alimentos.
  • Si la ingesta es paulatina mantenemos los niveles de glucosa en sangre constantes y evitamos picos excesivos que desencadenan almacenaje del excedente en grasa.
  • Metabolizar cada comida por separado aumenta el gasto calórico diario.

Un error muy común es saltarse la merienda por lo que llegamos a la cena con ansiedad y hacemos una ingesta desproporcionada para las necesidades a corto plazo (dormir).

Saltarse comidas no adelgaza; como digo el metabolismo disminuye y sobre todo te pondrá de mal humor.

Además de tener en cuenta el número de ingestas del día recomiendo que distribuyas la carga de hidratos y proteínas dándole más importancia a los primeros en la primera parte del día y las proteínas en la tarde-noche. En condiciones normales no es recomendable cenar grandes cantidades de hidratos de carbono y después irse a la cama.

Este tipo de cambios en tu vida son los importantes y no dietas restrictivas que solo puedes aguantar durante un corto plazo.

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